En los archivos andaluces y extremeños, especialmente en el de Sevilla capital, siguen apareciendo en un goteo incesante, cartas de compra venta de indios, procedentes de las Indias españolas y portuguesas. Todo parece indicar que hasta la promulgación de las Leyes Nuevas de 1542 continuó su venta en los mercados esclavistas sin problema alguno con la administración. Sin embargo, en alguna ocasión, uno tiene la duda si el esclavo en cuestión procede de las Indias o de la India, en Asia Meridional. La presente carta de compra venta que pude leer el otro día parece claro que se trata esta vez sí, de una esclava originaria de la India y no de las Indias. El extracto del documento reza así:

          Miércoles, 31 de mayo de 1536, Diego de Écija, ropero e Inés de Écija, su mujer, vecinos de Sevilla, en la collación de Santa María, ella con licencia de su marido, otorgan que venden a Pero Sánchez, mercader, vecino de Sevilla, a la plazuela de San Esteban, presente, una esclava india de nombre Ocaña, de edad de 18 años, natural de San Bartolomé de la India, por precio de seis ducados de oro que recibe con efecto ante el yusoescrito escribano público y testigos.

(APS, Oficio XV, Juan Barba Vallecillo 1536, Libro 1, fol. 814v.