Desde que Cristóbal Colón trajera un grupo de indios a su regreso de su primer viaje, como una prueba más de lo que había encontrado, el flujo de personas de España al Nuevo Mundo y de éste a España fue continuo. En ningún momento fue la frontera impermeable.

          Llegaron cientos de indios esclavos, sobre todo en la primera década de la colonización, pero también infinidad de mestizo, caciques e indios libres. Es bien sabido la gran cantidad de mestizos que llegaron a España, la mayoría de ellos enviados por sus progenitores para que se educaran como españoles. También es sabida la arribada de algunos caciques indios, como Francisco Tenamaztle, para reivindicar sus derechos o protestar por algún abuso cometido por los españoles y que fueron bien acogidos por las autoridades hispanas.

          Pero también llegaron infinidad de pasajeros que iban y venían al Nuevo Mundo con algún criado indio. Llama la atención la licencia otorgada el 27 de febrero de 15112 al metellinense San Martín, hijo de Pedro de San Martín y de Juana González, que pasaba con su criado, el indio Pedro. He aquí una muestra más de este trasiego de indios entre España y América y en este caso muy significativo porque fue autorizado legalmente por los funcionarios de la Casa de la Contratación. (Catalogo de Pasajeros, 1930, I, p. 69).